lunes, 16 de abril de 2012

ORACIÓN PIDIENDO LA BENDICIÓN FINANCIERA

Dios Padre celestial, el más Cortés y Amoroso, yo te oro a Ti, y te pido que bendigas a mi familia abundantemente. Yo sé que Tú reconoces, que una familia es más que sólo una madre y un padre, hermana y hermano, marido y esposa, donde todos creen y confían en Ti.

Igualmente, mi Dios, yo te elevo esta oración para que me bendigas financieramente. Asimismo, deseo que esta bendición financiera, sea no solamente para mí, sino también para la persona que lo público, sino para todos a los que esta comunidad haga llegar esta oración y para todos los que en adelante la reciban.

Sabemos que el poder de la oración unida por todos aquellos que creen y confían en Ti, Padre Amado, es lo más poderoso que puede existir. Yo te agradezco de antemano tus bendiciones.

Te pido, DIOS Padre, que me concedas ahora mismo, la cancelación de todas mis deudas y cargas económicas en armonía perfecta para todo el mundo. Derrama tu piadosa sabiduría sobre todos nosotros para que podamos ser unos buenos servidores y administradores de las Bendiciones Financieras de Dios.

Sabemos lo maravilloso y poderoso que eres, y sabemos que si apenas te obedecemos y caminamos en Tu Palabra y tenemos la fe del tamaño de una semilla de mostaza, Tú derramarás sobre nosotros todas tus bendiciones.

Te agradezco ahora Señor por las bendiciones que acabamos de recibir y las bendiciones por venir. Señor Dios mío, yo elevo esta oración en el nombre de Jesús, Amén.

Bendito y alabado seas, Señor.

sábado, 31 de marzo de 2012


DIOS CREADOR
Romano Guardini

¡Oh Señor!, tú has creado todas las cosas.
Tú les has dado su ser y las has puesto en equilibrio y armonía.
Están llenas de tu misterio, que toca el corazón si es piadoso.
También a nosotros, ¡oh Señor!, nos has llamado a la existencia y nos has puesto entre ti y las cosas.
Según tu modelo nos has creado y nos has dado parte de tu soberanía.
Tú has puesto en nuestras manos tu mundo, para que nos sirva y completemos en él tu obra.
Pero hemos de estarte sometidos, y nuestro dominio se convierte en rebelión y robo si no nos inclinamos ante ti, el único que llevas la corona eterna y eres Señor por derecho propio.
Maravillosa, ¡oh Dios!, es tu generosidad.
Tú no has temido por tu soberanía al crear seres con poder sobre ellos mismos y al confiar tu voluntad a su libertad.
¡Grande y verdadero Rey eres tú! Tú has puesto en mis manos el honor de tu voluntad. Cada palabra de tu revelación dice que me respetas y te confías a mí, me das dignidad y responsabilidad.
Concédeme la santa mayoría de edad, que es capaz de aceptar la ley que tú guardas y de asumir la responsabilidad que tú me transfieres.
Ten despierto mi corazón para que esté ante ti en todo momento, y haz que mi actuación se convierta en ese dominio y esa obediencia a que tú me has llamado.
Amén.

domingo, 26 de febrero de 2012

SALMO 23

El Señor es mi pastor;
nada me falta.
En verdes praderas
me hace descansar,
a las aguas tranquilas me conduce,
me da nuevas fuerzas
y me lleva por caminos rectos,
haciendo honor a su nombre.

Aunque pase por el más oscuro
de los valles,
no temeré peligro alguno,
porque tú, Señor, estás conmigo;
tu vara y tu bastón
me inspiran confianza.

Me has preparado un banquete
ante los ojos de mi enemigos;
has vertido perfume en mi cabeza,
y has llenado mi copa a rebosar.
Tu bondad y tu amor me acompañan
a lo largo de mis días,
y en tu casa, Oh Señor,
por siempre viviré.

domingo, 12 de febrero de 2012

SALMO 89


HIMNO AL DIOS FIEL Y MISERICORDIOSO

Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Pues dijiste: "Cimentado está por siempre mi amor,
asentada más que el cielo mi lealtad".

El cielo proclama tus maravillas, Señor,
y tu fidelidad es proclamada
en la asamblea de los ángeles,
¿Quién sobre las nubes se compara a Dios?
¿Quién como el Señor entre los seres divinos?

Tienes, Señor, un brazo poderoso:
fuerte es tu izquierda y alta tu derecha.
Justicia y derecho sostienen tu trono,
misericordia y fidelidad te preceden.

Dichoso el pueblo que sabe reconocer
tu amor y misericordia:
sabrá caminar, oh Dios, a la luz de tu rostro;
vivir en ti será su gozo cada día,
actuar según tu justicia será su orgullo.

Porque tú eres su honor y su fuerza,
y con tu favor realzas nuestro poder.
Porque el Señor es nuestro escudo,
y el Santo de Israel nuestro rey.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

miércoles, 1 de febrero de 2012

SALMO 91


El Salmo 91 es la oración del creyente que tiene la firme certeza de que Dios protege al que confía en Él.

Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que resides a la sombre del Dios Omnipotente,
dile al Señor: Tu me protegues y me defiendes,
Dios mío, yo pongo mi confianza en ti.

Él te librará de los peligros ocultos,
de la palabra funesta.
Te protegerá bajo sus alas,
podrás refugiarte a su lado;
su lealtad será tu escudo y protección.

No temerás el peligro por la noche,
ni el ataque enemigo del día,
ni la enfermedad
que acecha en las tinieblas,
ni la peste que devasta en pleno día.

Aunque caigan mil a tu lado,
diez mil a tu derecha,
a ti no te alcanzarán.
Te basta abrir los ojos y mirar
para ver el castigo de los malos.

Porque al buscar refugio en el Señor,
hiciste del Altísimo tu protector.
No sufriras calamidades,
a tu casa no se acercarán los males,
porque Dios encargará a sus ángeles
que te cuiden dondequiera que vayas.

Te llevarán en las palmas de las manos
para que no tropieces con las piedras.
Caminarás sobre fieras y serpientes,
pisoteárás leones y dragones.

El Señor dice:
"En mí se apoya: yo lo libraré;
porque invoca mi nombre, yo lo protegeré.
Yo lo escucharé cuando me llame,
en la aflicción seré su compañero,
lo protegeré y le daré honor,
le concederé una larga vida
y lo haré ver mi salvación".

viernes, 27 de enero de 2012

ORACIÓN DE ALABANZA: "TE ALABO A TI SEÑOR"

Padre Celestial, me pongo en tu presencia Santa, y de mi corazón brota el agradecimiento a Ti. Gracias; PADRE, porque: Tu me amas como soy.
Tu me amas con mis pecados, mis fragilidades, mis limitaciones.
Tu me amas.
Tu eres PADRE infinitamente misericordioso, infinitamente perdonador.
Tu eres muy bueno.
Gracias, PADRE, porque en este momento estas derramando rayos de amor y de misericordia sobre mí. Yo los recibo, SEÑOR, yo recibo estos rayos de amor que estas derramando, rayos sanadores.
Gracias, porque me has amado desde toda la eternidad.
Gracias, porque has pensado en mí, por hacerme imagen tuya.
Gracias, PADRE, porque has enviado a JESUCRISTO para salvarme.
Gracias, PADRE bueno, porque tanto me amas, que has entregado a tu HIJO UNICO, para que creyendo yo en EL tenga vida eterna.
Gracias, PADRE, porque me acoges.
Gracias, PADRE, porque estas con los brazos abiertos para recibirme como soy, para perdonarme todo, para darme tus regalos.
Gracias, PADRE, te adoro, me entrego a TI, descanso en tus brazos amorosos, me dejo envolver en tu amor santo y eterno.

Extraído del Libro ¡Sáname Señor! Doce pasos para pedir sanación, del Padre Manuel Rodriguez, quien realiza Misas de Sanación en la Parroquia San Miguel Árcangel (Av. Precursores 551, Maranga - San Miguel (Lima - Perú)

OFRECIMIENTO DEL DÍA

Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos,
líbranos de todo mal.
Amén.

Señor y Dios mío, te adoro profundamente;
y te doy gracias por haberme creado,
hecho cristiano y por darme este nuevo día.
Te ofrezco mi trabajo, mis penas y alegrías de hoy.
Dame tu ayuda para servisrte con amor.
No permitas que te ofenda y dame fortaleza
para huir de las ocasiones de pecar.
Amén.